Malestar, neoliberalismo y (sub) desarrollo


El señor del reclamo no estaba enojado solamente por lo lleno del metro. Seguramente es uno más de los chilenos que ha sido vulnerado por algún banco y sus formas de cobranza o por alguna casa comercial y sus cobros excesivos. Quizás es uno de los tantos padres y madres que deben pagar altas sumas de dinero por matricular a su hijo en un colegio subvencionado, porque no confían en la educación municipal. O quizás es de aquellos miles de subcontratados que trabajan bajo condiciones indignas, sin derecho a organizarse, ni canalizar sus pretensiones de mejora.